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Redes Sociales I; Aspectos Normativos

Redes-LOPDSabiendo que nos adentramos en temas de profundo calado o amplio espectro, o más bien de constante evolución, hemos considerado que vamos a abordar este tema por capítulos, aunque de momento no tengamos claro cuántos vamos a necesitar para comentarlo.

Podríamos enfocar el tema desde el punto de vista de las Redes Sociales más reconocidas, pero lo cierto es que el medio no tiene por qué ser determinante (o no es determinante).

Lo importante y que realmente tiene implicación para escribir este post, es la “finalidad”, el sentido o lo que perseguimos estando en una Red Social y qué pensamos hacer en la misma. Cuestiones que marcan aspectos en los que las LEYES, como la LOPD y/o la LSSI, van a estar presentes.

En este primer post, hablaremos del uso de los datos que hacen las empresas, de la finalidad (comercial o doméstica) para la que crean sus perfiles en redes sociales, para valorar sí estarán sometidas a la Normativa vigente y cómo.

Partiremos de la máxima de que todo Usuario personal o individual que se registra en una Red Social recibe y recopila información personal de los contactos que establece, pero lo hace en un entorno “doméstico”, que la LOPD establece como excepción, por tanto no sujeta a la LOPD. Pero cuando una empresa crea sus perfiles en redes sociales sí está sometida a su regulación, ya que su entorno no lo podemos calificar como “doméstico”, en su actividad interactúan personas jurídicas y/o físicas y a estas últimas le es de aplicación la LOPD.

Además hay que considerar el medio, es decir, que una Red Social se desarrolla en un medio que es un Servicio de la Sociedad  de la Información. Por ello a las empresas que tienen presencia en una Red Social les será de aplicación la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico o LSSICE. No obstante, en función de las acciones que emprenda esta afección será mayor o menor, entrando en juego un nuevo factor que llamaremos “riesgo”.

Este factor está marcado por la visibilidad que la empresa desea alcanzar y que irá acompañada de un riesgo mayor, a medida que su visibilidad y acciones, normalmente comerciales, le hagan estar cada vez más presente en la Red con el objetivo de garantizar la presencia de sus productos o servicios en Internet.

En el camino nos creamos lo que se conoce como identidad digital, que indefectiblemente viene acompañada de su reputación online, es decir, la valoración que el público hace de la Empresa en la Red, que puede provocar y provoca un impacto reputacional. Que sea negativo o no, dependerá de factores internos y externos . Estos últimos la propia Empresa no puede, y en ocasiones no sabe, controlar.

[pullquote]Pero cuando una empresa crea sus perfiles en redes sociales sí está sometida a su regulación, ya que su entorno no lo podemos calificar como “doméstico”, en su actividad interactúan personas jurídicas y/o físicas y a estas últimas le es de aplicación la LOPD.[/pullquote]

Las organizaciones difunden su imagen en Internet mediante su web corporativa, blogs empresariales, perfiles o en redes sociales y son los usuarios y clientes los que generan opinión sobre ellas, aunque  ni siquiera es necesario que la organización esté en Internet para que existan y se generen todo tipo de opiniones sobre ella.

Por tanto lo primero de lo que ha de ocuparse la Organización es de garantizar y hacer ver a sus potenciales clientes que cumple con las garantías legales establecidas, de tal manera que clientes, usuarios o seguidores, perciban las mismas garantías que si entrasen en contacto de manera presencial con nuestros productos o servicios.

En un próximo post hablaremos de cómo Internet genera por sí misma, situaciones de riesgo desde el punto de vista de la seguridad y privacidad que provocan un impacto reputacional y económico para la organización o de cómo las figuras emergentes, los llamados community manager, nos pueden ayudar o no.

Bienvenidos. No olviden su ración vitamínica LOPD…

bkg_fondowebmeeting_1024x768En estos tiempos presentes, en los que parece que todo está un tanto oscuro, nos gustaría poner un poco de luz, cuando menos en lo que podamos y nos corresponde; La Privacidad y la Protección de Datos de carácter personal.

Hemos actualizado nuestra web, la hemos puesto más o menos al día en cuanto a su contenido “2.0” (que no sé muy bien que significa, pero todo el mundo habla de ello) ya que deseábamos ofrecer a nuestros Clientes y Visitantes un lugar en el que poder encontrar información, contenido y actualidad en lo referente a la LOPD, LSSI y en general al mundo de las nuevas tecnologías desde una perspectiva jurídica y de aplicación en nuestra Organizaciones.

Aunque hemos tardado, esperamos que os guste el resultado, que iremos completando y mejorando en la medida que el trabajo lo permita. Si encontráis algo que os llame la atención esperamos vuestros comentarios, si tenéis alguna duda o sugerencia también.

La dirección y el equipo colaborador de EUROVIMA CONSULTING, os dan las gracias por vuestra fidelidad y desea agradecer de manera especial a nuestro equipo webmaster que ha diseñado la presente web y con su experiencia nos ha ayudado a ponerla en marcha, al igual que a nuestro proveedor INFORMATICOS.CO que ha sido paciente, nos aloja y cuida. Por último y no menos importante, agradecer a Pablo Valenzuela que desde MYEGOO también ha participado en la primera puesta en escena de EUROVIMA en la red y a la Dirección y Personal de BITAM por sus múltiples aportaciones.

“Nube” o Cloud Computing. Seamos diligentes…

cloudParece que los servicios de Cloud Computing se van imponiendo en nuestra sociedad, que ya nadie puede vivir sin sus ventajas, que es el futuro en el presente, que gracias al desarrollo de las telecomunicaciones, a la mayor velocidad en la transmisión de información, a la posibilidad de aplicar costes reducidos en nuestro negocio, pero sobre todo que los servicios de Cloud Computing los puedo utilizar desde donde, cómo y cuando lo necesite, ya que está disponible “en la nube de Internet” sin conocimientos (o al menos sin ser expertos) y pagando únicamente por el consumo efectuado o pactado.

En definitiva un servicio económico, flexible, 100% disponible y 100% seguro; ¿SEGURO?…

Hagamos una primera aproximación al Cloud Computing, pues creo que nos conviene conocer las implicaciones que desde el punto de vista LOPD suponen estos servicios. 

A lo largo del último año ha acaparado jornadas, talleres y conferencias, como la Sesión Anual de la Agencia Española de Protección de Datos que le dedicó parte de su tiempo, la reciente organizada por la Asociación Profesional Española de Privacidad, a la que como Asociado de APEP asistí y que contó con la participación especial de la AEPD o en la recientemente celebrada por la Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de Madrid, en la que se abordó cuestiones muy cercanas como las Transferencias internacionales de datos y ámbito territorial de aplicación.

Primero vamos a “definir” el servicio de Cloud Computing o computación en la nube, como el suministro de servicios facilitados por un tercero (prestador del servicio), para el alojamiento de información de datos, aplicaciones, infraestructura y demás recursos para poder acceder, tratar y operar con la información y datos almacenados.

Los servicios de Cloud Computing, vienen suscitando discusiones sobre tres cuestiones, entre otras, que afectan al servicio frente a la Ley de Protección de Datos:

  1. La poca claridad respecto al lugar de almacenamiento de los datos en servicios de hosting.
  2. Las dudas en las garantías de seguridad de los mismos (cifrado, disociación y fragmentación)
  3. La subcontratación de los servicios (identificar y autorizar).

Para la LOPD, es determinante establecer en qué ubicación física concreta (no digamos ya si la ubicación cambia) se van a alojar los datos personales alojados en “la nube”, pues dependiendo de se encuentren en España o en otro país, habrá que establecer si la cesión de los mismos constituye una “transferencia internacional de datos” (TID) o no, y por tanto de sus consecuencias legales. Caramba¡¡¡¡¡ y eso como lo voy a saber?.

Tranquilos, la TID jurídicamente es de las situaciones más complejas de regular, ello suscita que el Cloud sea considerado en materia LOPD un modelo a regular de manera especialmente cuidadosa, sobre todo si como se vislumbra será la forma predominante que adoptarán las empresas para organizar sus sistemas de información almacenados directamente en los servidores del prestador del servicio.

Esperaremos a que las Autoridades Europeas de Protección de Datos (G. Trabajo del Artículo 29) se pronucie o a que caigan las primeras sanciones de la AEPD y con ello se nos irán disipando las dudas (aunque parece que por la AEPD existe voluntad en buscar soluciones que garanticen los derechos, con medidas alternativas y equivalentes a las que exige la Ley).

Recordemos que este servicio supone que dicho prestador se convierta en Encargado del Tratamiento del cliente, debiendo suscribirse el contrato conforme el artículo 12 de la LOPD. Contrato recogerá que el Encargado deberá adoptar las medidas de seguridad que exige la normativa con motivo del procesamiento de los datos responsabilidad del cliente (medidas establecidas en el artículo 82 Reglamento de Desarrollo de la LOPD). Caramba¡¡¡¡¡ y eso me lo firmarán a mí, a medida?.

Si esto les parece poco, señores, recuerden que la normativa establece que hemos de ser “diligentes” a la hora de elegir nuestro proveedor de servicios y por tanto es nuestra responsabilidad elegir al prestador adecuado, si bien será difícil demostrar/argumentar dicha diligencia, es decir, aunque exista incumplimiento de contrato, tendré que demostrar que he sido diligente al elegir al prestador. Caramba¡¡¡¡¡ y eso como lo sé o demuestro.

Por no hablar del consejo de incluir en el contrato la posibilidad de solicitar la realización de auditorías al Encargado (cuestión muy debatida sobre su posibilidad de aplicación “real”) o sobre el lugar de almacenamiento físico de los datos y su presunta opacidad, siendo importantísimo que, de manera previa al inicio del servicio de Cloud Computing el proveedor ponga en conocimiento del cliente la ubicación física del mismo (que puede no ser única), o sobre que a menos que el Responsable lo autorice, el Encargado del Tratamiento no podrá comunicar los datos a un tercero ni subcontratar los servicios…

En definitiva, para qué me pregunto esto, si todo el mundo está en la nube y la usa, SI ES EL FUTURO¡¡¡¡¡…

A medida que haya pronunciamientos por parte del Grupo de Autoridades Europeas de Protección de Datos o vea la luz el futuro Reglamento de la UE, iremos saliendo de dudas y valorando los mismos. Mientras recuerden ser “diligentes”.