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El envío de correos electrónicos publicitarios o llamadas comerciales sin consentimiento, es algo que se ve cada vez menos en compañías que están bien adecuadas a la normativa, pero que recurrentemente es sancionado conforme a la LSSI, a veces por una gestión inadecuada o errónea, como es este caso.

La sanción fue debida a un error en el procedimiento de atención y gestión de un derecho de oposición, que fue solicitado 4 veces.

Si bien el número de teléfono del interesado, que era cliente, fue incluido en los ficheros de exclusión publicitaria, se hizo en el “fichero de no clientes”, es decir, no en el de clientes.

Hasta 4 veces solicitó el cliente no recibir SMS publicitarios y llamadas comerciales

Se trata del típico caso en el que la reclamante y reclamada tenían una relación contractual, pero la clienta no deseaba recibir SMS ni llamadas comerciales y así lo solicitó.

Aunque supuestamente atendió su derecho, comunicándole que habían incluido su número de teléfono en los registros internos de no recepción de comunicaciones comerciales, el procedimiento seguido no fue el adecuado y volvían a enviarle nuevos SMS y llamadas.

La AEPD sanciona con 5.000€ por infracción art. 21 LSSI (comunicaciones comerciales enviadas sin consentimiento)

La Agencia, con las evidencias recabadas, entiende que puede existir una vulneración del artículo 21 de la LSSI, al enviar correos electrónicos publicitarios sin el consentimiento del destinatario y formula propuesta de sanción de 5.000€ (puedes consultar en este enlace)

Ante tales evidencias la reclamada asume el pago de manera voluntaria y reconoce su responsabilidad para acogerse a la doble reducción (20%+20%) pagando finalmente solo 3.000€

¿Qué debemos recordar ante el envío de comunicaciones comerciales por medios electrónicos?

El artículo 21.1 de la LSSI prohíbe de forma expresa las comunicaciones comerciales para la promoción directa o indirecta de los bienes o servicios sin consentimiento expreso del destinatario, si bien esta prohibición tiene su excepción cuando exista una relación contractual previa, siempre que el prestador hubiera obtenido de forma lícita los datos de contacto del destinatario y los empleara para el envío de comunicaciones comerciales referentes a productos o servicios de su propia empresa que sean similares a los que inicialmente fueron objeto de contratación con el cliente.

Pero eso no invalida nuestro de derecho de oponernos al tratamiento de nuestros datos con fines promocionales en cada una de las comunicaciones comerciales que nos remitan.

Además, no olvidemos que ese proceso debe de ser sencillo y gratuito, y, por tanto, deberá ser tan fácil dar como retirar el consentimiento prestado u oponerse.

Conclusión:

Recuerda que ante una reclamación deberás poder acreditar que “has cumplido” y que un error en un procedimiento puede salirnos caro, por eso debemos revisarlos periódicamente.

No olvides que estamos cansados de recibir SPAM o comunicaciones no deseadas.

Hay que respetar los derechos de nuestros potenciales clientes y sobre todo los de tus clientes.

Artículo publicado por:

Rafael Varela
EUROVIMA CONSULTING